Monitorear las condiciones biológicas del niño es la clave del desarrollo integral.

Todos los padres y educadores queremos formar niños competentes y felices, pero en la práctica no estamos seguros de lograrlo, pues cambian muy rápido y en forma simultánea en muchos aspectos, como producto de la interacción entre edad, condiciones biológicas, historia personal, momento histórico y realidad cultural donde esta inmerso.

Los indicadores tradicionales de conductas típicas por edad y nivel de escolaridad asumen un organismo sin problema, un ambiente rico en experiencias y mediadores del desarrollo y aprendizaje efectivos, lo cual no siempre es así. Por ello, lo primero es verificar y controlar como crece y madura cada niño con el apoyo del pediatra y otros especialistas cuando exista alguna patología médica o discapacidad de base biológica.

El reto para padres, cuidadores y educadores es monitorear como avanza por el proceso de desarrollo integral, identificar y canalizar sus fortalezas y debilidades, con respeto por su ritmo y estilo de desarrollo. Hay carencia de guías con indicadores acumulativos que faciliten  observar el desarrollo integral durante la rutina diaria. En el Programa de Intervención MOIDI ofrecemos 72 Secuencias de Desarrollo Infantil organizadas en las 8 áreas del Modelo Octogonal Integrador del Desarrollo Infantil y publicadas en el libro Secuencias de desarrollo infantil integral, León 2016, en su versión impresa o ebook en Amazon.

En nuestro Programa el área mas importante es el desarrollo físico- crece y madura,  lo definimos como cambios en las medidas del cuerpo y en la maduración de los aparatos y sistemas del organismo. Este proceso lo describimos mediante 6 secuencias que describen el proceso entre 1 mes y los 12 años. Las primeras cuatro son las relativas al crecimiento: N°1- Talla, N°2- Peso, N°3- Circunferencia cefálica, N°4- Circunferencia de brazo izquierdo. Adoptamos como cifras de referencia las publicadas por FUNDACREDESA  para la población infantil venezolana, quienes consideran como valores normales para niños y niñas el amplio rango entre Percentil 10 y Percentil 90.  Las dos últimas se relacionan con la maduración : N°5- Dentición y N°6- Integración neuropsicológica.

A continuacion la importancia de cada secuencia en nuestro Programa:

N°1 Talla, la incluimos como indicador que evalúa el potencial genético de cada niño, pues hay familias de baja y alta estatura, lo curioso es que al llegar a los extremos hay una regresión a la media, familias de alta estatura tienen hijos más pequeños y lo contrario. Durante la infancia y los años preescolares el aumento es acelerado y el ritmo se enlentece durante los años escolares hasta llegar al estirón de la adolescencia y alcanzar la estatura de la adultez.

 N°2 Peso, indicador que permite monitorear la cantidad y calidad de nutrientes que recibe el niño durante la rutina diaria en su familia y centro de cuidado. Con niños menores a 2 años la pauta para la incorporación de alimentos a la dieta la indica el pediatra, quien lleva el control de la capacidad del organismo para procesar los alimentos y orienta a los padres no solo sobre la ingesta sino el manejo adecuado de la conducta alimentaria

N°3. Circunferencia cefálica, indicador útil para monitorear el proceso de maduración del sistema nervioso, director de orquesta del desarrollo humano. Gracias a su maduración los niños logran conductas cada vez más complejas hasta la adolescencia. Con el tiempo hay podas neurológicas que permiten mantenernos activos y seguir aprendiendo hasta la involución neurológica que caracteriza a la vejez De allí el fascinante encuentro entre vejez e infancia.

N°4. Circunferencia braquial, indicador clave para despistar la malnutrición infantil debida a carencia, exceso de nutrientes o mal procesamiento biológico de los alimentos. Cuando los niños tienen una dieta balanceada y reciben los nutrientes adecuados aumentan en forma progresiva su masa muscular. En paralelo es importante formar buenos hábitos alimenticios desde edades tempranas, familiarizarlos con sabores, olores y respetar sus preferencias alimenticias.

N°5 Dentición, la aparición, pérdida de la dentición temporal y emergencia de la dentición permanente es tal vez el indicador más popular de desarrollo humano. Curiosamente en nuestra investigación fue la única secuencia que no confirmó un patrón evolutivo. Pese a ello, decidimos mantenerla en nuestra observación estructurada como criterio para estimar la calidad de aseo personal y atención odontológica que brinda la familia, así como observar la actitud del niño ante la instrucción de abrir la boca y enseñar sus dientes. ¡Con su respuesta indican cuál es su estilo personal, el cual hay que reconocer tempranamente para moldearlo con respeto por su diversidad!

N°6. Integración neuropsicológica, el sistema nervioso se desarrolla fundamentalmente durante los nueve meses de gestación pero sus funciones maduran en un proceso acumulativo que culmina en la adolescencia, con podas durante la adultez e involución en vejez. Los avances se evidencian en las sorpresas que todos los días dan los niños o en la casa y centros educativos. Para monitorear estos cambios en el Programa MOIDI incluimos una secuencia con actividades cotidianas que guían la observación intencional y consciente que caracteriza a un buen mediador de desarrollo y aprendizaje.

Esta secuencia está formada por 28 indicadores de complejidad creciente que describen el proceso entre 1 mes y los 12 años. Para resumir este amplio trabajo en las Redes lo representamos mediante tres escaleras, la primera abarca desde 1 mes hasta los 18 meses; la segunda entre 2 a 4 años y la tercera entre 5 a 10 años. Los acelerados cambios en la maduración del sistema nervioso permiten que el niño vaya logrando el control de su cuerpo desde la cabeza hasta los pies y desde la línea media del tronco hasta la punta de los dedos, permitiéndole cambiar de posición a voluntad, adquirir las herramientas de pensamiento que necesita para entender al mundo que lo rodea, comunicarse, ganar seguridad, reconocer su género, aprender valores e interactuar con otros.

La clave para avanzar con éxito por el proceso de crecimiento y maduración del organismo está en la cantidad y calidad de los nutrientes que recibe cada niño, los hábitos alimenticios que forma la familia y el control pediatrico de niño sano, que debe ir más allá del período de vacunas y continuar hasta la adolescencia. El aumento en las cifras es progresivo, cualquier detención o alteración exige la referencia del pediatra a otras especialidades médicas con el objetivo de identificar las causas que lo determinan e iniciar un tratamiento que facilite el procesamiento adecuado de los nutrientes que recibe.

!Disfrutemos verlos crecer y cuidemos de su organismo para que avancen con exito por la vida!

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#mamá, #abuela y #psicólogoescolar #venezolana, convencida que cada niño tiene su ritmo y estilo de #desarrolloinfantilintegral #MOIDI #MOIDItips#ADINsc

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Soy Chilina

Mamá, abuela y psicólogo escolar venezolana, convencida que las claves para criar y educar con éxito son entender que cada niño tiene su ritmo y estilo para lograr las competencias que necesita para la vida y que es necesario trabajar en equipo para potenciar su desarrollo integral. Para facilitar esta tarea, comparto mi experiencia con el Modelo Octogonal Integrador de Desarrollo Infantil (MOIDI), como una herramienta para contribuir a formar niños competentes y felices respetando su diversidad.

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